lunes, 4 de julio de 2011

The Storyteller

Él es esa clase de persona. Aún no sabes de qué clase se trata exactamente, pero sin duda él es el máximo representante.
Le dije que escribiría sobre él y que lo titularía así, The Storyteller, porque utiliza la cabeza para llevar cresta y para pensar en mil historias que contar. Un pequeño cuentacuentos de tez morena y sonrisa pilla.
He perdido el papel en el que un día de biblioteca comencé a divagar sobre la profundidad de sus ojos y sobre su forma de fumar, compulsiva, impulsiva.
Diré además que sus ojos son oscuros y profundos, le gusta presumir diciendo que son negros aunque en el fondo y a la luz del sol son apreciables los distintos matices de marrón intenso que los conforman. Sólo acerca de su mirada podrías escribir enciclopedias ilustradas enteras y aún andarías lejos de lo que en realidad es. Es un mundo diferente, pero no se puede pasar, sólo puedes asomarte al abismo y sentir el vértigo y apartar la mirada, porque sabes que él puede más. De hecho eso él también lo sabe, y se divierte retando con la mirada a cualquiera que se cruza en su campo de visión.

Recuerdo que la parte final de aquello que escribí uno de esos días de biblioteca decía que, a pesar de lo oscuro de su mirada, al fondo se atisbaba un brillo bien distinto, pero que lo que eso significaba no podía decirlo ahora, porque entonces no habría historia. A día de hoy aún no sé qué esconden esas dos pupilas negras, pensé escribir esto cuando ya lo supiera, pero ya he explicado antes que se podrían escribir enciclopedias enteras y que no nos acercaríamos a la verdadera realidad que pueden esconder esas dos ventanas abiertas al inmenso caos de su mirada.

Realmente desconozco si existe tal caos, es sólo lo que me gusta pensar a mi, que detrás de su aspecto desarrapado y la fuerza que parece que le envuelve hay una profundidad en una dimensión distinta.

Me hace gracia porque sabe que soy débil y que no soporto una mirada, y se ríe de mi vulnerabilidad, a veces incluso llega a hacerme sentir mal, y él lo sabe y lo soluciona y no puedo imaginarlo triste, no sé cómo es él decaído, porque es todo energía positiva y adoro que la comparta con todos nosotros.

Y ya está, ya he escrito sobre ti, no ha quedado nada literario ni nada poético, sólo ha quedado real.
Hope you like it, bitch.

2 comentarios: