Él es esa clase de persona. Aún no sabes de qué clase se trata exactamente, pero sin duda él es el máximo representante.
Le dije que escribiría sobre él y que lo titularía así, The Storyteller, porque utiliza la cabeza para llevar cresta y para pensar en mil historias que contar. Un pequeño cuentacuentos de tez morena y sonrisa pilla.
He perdido el papel en el que un día de biblioteca comencé a divagar sobre la profundidad de sus ojos y sobre su forma de fumar, compulsiva, impulsiva.
Diré además que sus ojos son oscuros y profundos, le gusta presumir diciendo que son negros aunque en el fondo y a la luz del sol son apreciables los distintos matices de marrón intenso que los conforman. Sólo acerca de su mirada podrías escribir enciclopedias ilustradas enteras y aún andarías lejos de lo que en realidad es. Es un mundo diferente, pero no se puede pasar, sólo puedes asomarte al abismo y sentir el vértigo y apartar la mirada, porque sabes que él puede más. De hecho eso él también lo sabe, y se divierte retando con la mirada a cualquiera que se cruza en su campo de visión.
Recuerdo que la parte final de aquello que escribí uno de esos días de biblioteca decía que, a pesar de lo oscuro de su mirada, al fondo se atisbaba un brillo bien distinto, pero que lo que eso significaba no podía decirlo ahora, porque entonces no habría historia. A día de hoy aún no sé qué esconden esas dos pupilas negras, pensé escribir esto cuando ya lo supiera, pero ya he explicado antes que se podrían escribir enciclopedias enteras y que no nos acercaríamos a la verdadera realidad que pueden esconder esas dos ventanas abiertas al inmenso caos de su mirada.
Realmente desconozco si existe tal caos, es sólo lo que me gusta pensar a mi, que detrás de su aspecto desarrapado y la fuerza que parece que le envuelve hay una profundidad en una dimensión distinta.
Me hace gracia porque sabe que soy débil y que no soporto una mirada, y se ríe de mi vulnerabilidad, a veces incluso llega a hacerme sentir mal, y él lo sabe y lo soluciona y no puedo imaginarlo triste, no sé cómo es él decaído, porque es todo energía positiva y adoro que la comparta con todos nosotros.
Y ya está, ya he escrito sobre ti, no ha quedado nada literario ni nada poético, sólo ha quedado real.
Hope you like it, bitch.
MOLA!!
ResponderEliminartú sí que molas :D
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